Reflexiones de un 1 de enero de 2014
Hoy por hoy las llamadas “energías renovables”, eólica, celdas de hidrógeno, mareomotriz, geotérmica, biomasa, solar y otras, no son más que un complemento de las “no renovables”.
Los niveles de consumo (demanda) que crecen a la par del aumento de los estándares de confort, impelen a la humanidad a cavar hoyos en las profundidades de la tierra para conseguir recursos energéticos creados durante millones de años para dilapidarlos en unas pocas décadas.
Volver a vivir con lo que planeta nos provee solo en su corteza, parece más una quimera que una realidad alcanzable.
¿Cuántos estarían dispuestos a resignarse a volver a vivir como hace por lo menos un siglo atrás en los que a confort se refiere?, mas, considerando que los que hoy están subidos al “colectivo de la modernidad” deberían de estar dispuestos a “bajarse y caminar” junto a los que siempre lo hicieron y que son los excluidos de siempre.
En este contexto, ¿Qué estarán dispuestos a resignar aquellos que simpatizan con propuestas ecologistas tan de moda en los días que corren? Al resto, había que comenzar por explicarles la magnitud de “el problema”.
Otra alternativa puede ser la de "yo consumo y los demás que se jodan"... de todos modos deberíamos tener en cuenta que en "los demás" puede estar incluida nuestra descendencia y hasta nosotros mismos en pocos años mas.
Reitero, una “igualación” de los consumos de energía que incluya a todos los postergados, significaría que el conjunto de la humanidad tendría que retornar a formas de vida de hace, por lo menos, un siglo atrás, y esto manteniendo los niveles de extracción de hidrocarburos de los tiempos que corren… menudo dilema para los que creemos en la equiparación de derechos con los que hoy no tienen la posibilidad de publicar reflexión alguna en la red, porque simplemente no tienen donde conectar su dispositivo, suponiendo que lo tengan.
HC